Blenda, reputado fotógrafo mexicano, hizo las fotografías del preestreno del espectáculo en el Teatro Milagro (México DF). Son maravillosas y dan una idea bastante ajustada de lo que ocurre durante el espectáculo. Se pueden consultar aquí, un pase de 33 imágenes, la mayoría en un suntuoso blanco y negro.
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2 Comentarios
1 Juan Manuel García wrote:
Soy periodista y creador escénico mexicano. Va una nota que se publica hoy sobre el espectáculo presentado en el FIAC.
Cuando la imposibilidad toca los terrenos del teatro todo es posible y no es una contradicción aunque lo parezca, pues esta imposibilidad del hecho teatral se verifica al momento que se piensa en un conglomerado de personas que van a gestar justo en 55 minutos de duración un acontecimiento escénico. Pero sucede.
En la Consagración de la Primavera, Roger Bernat toma por asalto al público, lo mete en medio de unos audífonos y lo monta así sin más en el inmenso vacío de un escenario para que accione, siga rutinas, indicaciones preestablecidas.
Todos entonces se miran, algunos se desconciertan, los más entran a la posada escénica divertidos. En minutos aquello ya es un ensamblaje teatral con visos de coreografía.
Bernat toma la pieza de Igor Stravinsky, que catapultó Pina Bausch, y orquesta esta anómala composición plástica llena de cuerpos, de dudas, de movimientos encontrados, agrupaciones humanas que se entremezclan.
Si la premisa del principio teatral es que basta una persona que observa y otra que es observada para cumplir el rito, entonces, ¿Dónde sucede pues el teatro? ¿Hay ficción? ¿La ficción ocurre en la cabeza del espectador? ¿Dónde quedó el conflicto? ¿Tendría que haberlo?
Se pasa del concepto decimonónico del espectador a la de participante/ constructor, una práctica común a las modernísimas (válgase el término) teatralidades principalmente europeas, que desde la década de los noventa irrumpen cada vez más en los escenarios.
Bernat es un producto de toda esa generación que busca el teatro como un estímulo para la provocación. Desde que creó General Eléctrica en 1997 hasta su cierre en 2001, creó espectáculos bomba, revestidos de agitación, performance , instalación, work in progress y apuesta riesgosa por lo no común, lo que le ganó el mote de Enfant terrible.
Una de las líneas definitorias del pensamiento teatral de este catalán se encuentra tanto en su sitio web como en lo que declaró en 2003 al diario El País.
“Hoy día es más fácil hacer un espectáculo con cincuenta millones que con tres. En un teatro oficial estás obligado a trabajar a lo grande y a pasar por veinte mil filtros. Al acabar Que alguien me tape la boca me dije: quiero montar piezas rápidas. Prefiero menos dinero y un trabajo continuado. Huir de la escenografía como ornamentación. Ser el técnico, el director, el actor y el que recibe a la gente”.
De ese entonces a la fecha, Bernat ha pugnado por un teatro donde la participación de los otros es primordial.
En 2009 giró por México con Dominio Público, que también se presentó en el FIAC y cuyo formato es igual al que trajo a esta edición de Festival.
La Consagración de la Primavera se concretó en 2009 en un taller que dio en el país para el encuentro Transversales y hasta ahora sigue su temporada de presentaciones en varias partes del mundo.
Con dos funciones, la presentación de Bernat tuvo un cupo limitado a ochenta personas para cada una, donde cada uno pudo construir y habitar el fantasma de la nada escénica, sentirse pues, un hacedor del acontecimiento teatral pese a todas las imposibilidades.
2 txalo wrote:
Gracias por el post. Roger