El público se reúne delante del teatro y en el hall. Las cámaras de seguridad de la sala filman la creciente reunión de anónimos espectadores, la espera y la entrada en la sala. Empieza el espectáculo. Sobre el escenario, una pantalla de vídeo en la que se mezclan las imágenes de las cámaras de seguridad con la descripción del espectador y del hecho teatral que hace Peter Handke en su Insultos al público.

Pura coincidència «es una introducción. Es lo que el público nunca imaginó ver en un teatro y, al mismo tiempo, lo que siempre esperó encontrar en él». Pura coincidència es una máquina-espectáculo en la que el espectador es atrapado en sus propias expectativas. El espectador es conducido desde la calle hasta el interior de la sala para encontrarse a sí mismo. Pura coincidència es también una puesta en escena de Insultos al público de Peter Handke.

Pura Coincidència se centra en el universo de expectativas que invaden al espectador antes de enfrentarse a la obra. Aquello que te ocurre mientras lees este texto y te imaginas un espectáculo, aquello que te pasa por la cabeza mientras caminas hacia el teatro, lo que ocurre cuando te sientas en tu butaca del cine y se hace el oscuro.

La avalancha de preguntas y respuestas que nos hacemos ante cualquier espectáculo teatral o cinematográfico (estimulados por títulos, posters, noticias y prejuicios), la pequeña muerte a la que nos sometemos cuando nos hundimos en la butaca dispuestos a dejarnos llevar por la ficción, lo que andamos buscando al meternos una y otra vez en esas salas oscuras es lo que aborda el Pura Coincidència. Por tanto, el espectáculo habla del deseo.

ESPACIO

El espectáculo se realiza en un espacio cerrado: un container en una plaza, un teatro, una sala… El exterior es debidamente monitorizado por la compañía con cámaras de videovigilancia. El espectáculo se rige por la ley de protección de datos de carácter personal (Ley Orgánica 15/1999)

DE DÓNDE VIENE

Carmelo Salazar del Festival LP’09 nos pidió que participáramos en las Noches Salvajes. Las premisas eran muy claras: menos de 30 minutos, en un escenario blanco de 10 x 10 m., con público a los cuatro costados y con mucha ligereza de montaje y desmontaje porque es una velada compartida con otros performers.

Txalo Toloza, Cristóbal Saavedra y yo empezamos a desarrollar un «objeto» para la ocasión. Se trataba de reconstruir la experiencia que todos vivimos minutos antes del comienzo de cualquier espectáculo. Esos momentos en los que uno se hunde en la butaca arropado por la oscuridad de la sala y espera.

En el Festival mostramos una pieza de 11 minutos en la que nadie aparecía sobre el escenario. Quim Pujol escribió una pequeña crónica:

PRENSA

«La primera pieza de Roger Bernat parte de una idea inicial excelente. Por los altavoces suena una grabación como la que se reproduce a veces en los teatros para anunciar el inicio de la representación. “Apaguen sus teléfonos móviles, presten atención a las salidas de emergencia”, etc. Pero esta grabación se extiende más allá de cualquier límite razonable y profiere todo tipo de obviedades respecto a la situación en la que nos encontramos. Progresivamente, en la grabación se intercalan otras voces que simulan diálogos o pensamientos del público que está allí sentado y espera el inicio de la actuación. El escenario queda vacío y sólo las luces cambian de foco e intensidad a lo largo de la pieza. Este solo de luces cumple una función importante, ya que sortea el riesgo de un ritmo monótono. Al mismo tiempo, cuando la luz cae sobre un sector determinado del público mientras se oyen las voces de supuestos espectadores, parece que quien habla es una persona de las que se encuentran bajo los focos, y buscamos entre las caras del público aquella que podría estar pronunciando esas frases. Naturalmente, el escenario queda vacío y la representación nunca empieza, pero mediante la grabación Bernat pone al descubierto la naturaleza peculiar del encuentro escénico. Esa extraña mezcla de ritual, institución, zoco, pasatiempo y reflexión que constituye el teatro. Como a Angela Lamprianidou, a mí también me gusta el vacío. Así que valoro muy positivamente esta performance minimalista con una articulación lógica impecable.» Quim Pujol, Tea-tron 08/03/09.

EQUIPO: De Roger Bernat / FFF A partir de Insultos al público de Peter Handke. Imágenes y dirección técnica: Txalo Toloza. Música: Enric Montefusco (Standstill). Observadoras: Esther Belvis y Simona Quartucci. Coordinación: Helena Febrés. Producción: Elèctrica Produccions (Barcelona). Coproducción: Temporada Alta (Girona).

ESTRENO: 13/11/2009, Temporada Alta. TOUR:  Girona> Murcia> Sevilla> Santarcangelo.