Fotos: Blenda (link)

LA OBRA

It was a large room.
Full of people.
All kinds.
And they had all arrived at the same buidling at more or less the same time.
And they were all free.
And they were all asking themselves the same question:
What is behind that curtain?
You were born.
And so you’re free.

Laurie Anderson

El teatro se transforma en un Parlamento donde cada uno de los espectadores, armado con un mando a distancia con el que votar, gobierna el teatro en un hemiciclo en el que los colores políticos están por definir.

Notas dramatúrgicas

En la política actual la función de la palabra es no convencer a nadie mientras las cosas cambian movidas por poderes que no se dicen, y que después de todo no dialogan. Veamos qué sucede si de pronto, a falta de todo poder efectivo, el papel de la palabra vuelve a ser aquel, exquisitamente, originalmente político, de convencer a quien la escucha. Quizá la última playa de la política verdadera se encuentre en esa ausencia total de poder práctico. “Pendiente de votación” trata de ser esa última playa. No ya la versión falsa de un verdadero debate parlamentario, sino la versión verdadera del falso debate vigente. No ya ficción de la política, sino política de la ficción: políticos verdaderos contra los verdaderos políticos; o política verdadera contra toda forma de realpolitik.

¿Teatro de inmersión? Más bien, teatro de emersión.

Roberto Fratini, Dramaturgo

Notas técnicas

Para el espectáculo se creó un software que combina las funcionalidades de un software de gestión de votaciones de un parlamento y las de un guión interactivo. La interactividad de las votaciones del público desarrollan el guión, que fuer adaptado a un formato de XML personalizado para que pudiera ser editado fácilmente e interpretar el software en todos sus matices. El software está programado en C++ en la plataforma creativa Openframeworks y Python, siguiendo la filosofía open source de la compañía. El espectáculo ha requerido de una colaboración estrecha entre el equipo teatral y el de programadores para incorporar las necesidades dramatúrgicas al software y a la vez implementar en la pieza las posiblidades que ofrece el entorno digital.

Mar Canet, programador

Gran parte del proyecto se ha desarrollado en software libre. Econtrarás el código aquí

DISPOSITIVO

…la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia mediante la abolición de las formas a las que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persigue invariablemente el mismo objetivo, evidencia el designio de someterlos bajo un despotismo absoluto, es el derecho de ellos, es el deber de ellos, derrocar ese gobierno y proveer nuevas salvaguardas para su futura seguridad.

Declaración de independencia de los EEUU, 4 de julio de 1776

 

Equipo:

De: Roger Bernat. Dramaturgia: Roberto Fratini. Visualización de datos: Mar Canet. Dispositivos y software de datos: Jaume Nualart. Música: “The sinking of the Titanic” de Gavin Bryars, PatchWorks y otros. Diseño sonoro: Juan Cristobal Saavedra. Iluminación: Ana Rovira. Ayudante de dirección y dirección técnica: Txalo Toloza. Diseño gráfico escénico: MarieKlara González. Efectos especiales: Cube.bz. Colaboradores de programación: Pablo Argüello, David Galligani y Chris Hager. Asesores de contenido: Oscar Abril Ascaso y Sonia Andolz. Agradecimientos: David Cauquill, Raquél Gomes, Marcela Prado y Marga Socias.

Producción: Helena Febrés Fraylich. Una coproducción del Centro Dramático Nacional, Teatre Lliure y Elèctrica Produccions junto con Le Manège De Reims Scène Nationale / Reims Scènes D’europe y Le Manège.mons/CECN, TechnocITé en el marco del proyecto Transdigital apoyado por el programa europeo Interreg IV.

Estreno: 29 de Febrero del 2012 en la Sala Francisco Nieva, CDN-Madrid. Próximas representaciones: 25 de Marzo en Montpellier, 4 y 5 de Mayo en México DF, 9-13 de Mayo en Teatre Lliure, mes de Junio en Lille y 4 y 5 de diciembre en Reims.

Duración estimada: 2:15 horas (incl. 2 pausas)

TEÓRICA:

“Parlamento”, o “El lugar en que se habla”. En este parloteo hecho lugar hay espacio actualmente para toda la fenomenología del hablar: conversación, cotilleo, confidencia, escena callejera, vituperio, debate cultural, lección, admonición. Coromonodiálogo. Colores, facciones del lenguaje. A este continuo chachareo, que se propaga por todos los intersticios del “lugar en que se habla”, se debe el hecho de que, al día de hoy, el debate parlamentario sea en gran medida una ficción, o la interfaz mediática de manipulaciones más o menos apasionadas que tienen lugar, todas ellas, en la calma estratégica de los despachos, de los gabinetes, de las comisiones y las sedes de los partidos. La mismísima pomposidad de la forma, tan semejante a la de los teatros antiguos, con su cávea concéntrica, y sobre el fondo de una pared lisa que recuerda los decorados fijos de aquellos teatros (la fachada del palacio real, sede de todo heroísmo, de todo absolutismo), dice mucho de esta ficcionalidad, asignada a todos aquellos, diputados, gobernantes, gestores, bedeles, que “representan” allí a la colectividad, llamados por ella para ser, como ella, más a menudo espectadores que actores en esta complicadísima intriga palaciega. Llamados a interpretar el papel de espectador con derecho a censura: el parlamento es el teatro de inmersión más antiguo que existe. Ahora bien, como sucede a
menudo en el teatro de inmersión, las carencias dramáticas de los intérpretes no se ponen en evidencia mientras que estos se limiten a desempeñar su papel de espectadores. Al contrario, el diputado es el modelo de espectador emancipado (entra, sale, comenta, habla, se ríe, aplaude, y en general le importa un bledo todo, o, según qué casos, el mejor de los jefes de la claque. Las carencias comienzan cuando el diputado-espectador aprovecha la efímera ocasión para fingirse actor en el dromon, en el conflicto de la política parlamentaria: la ficción es generalmente poco creíble, escrita de manera desafortunada y bastante mal
interpretada; el monólogo no convence más que a aquellos cuyo papel asignado es, como espectadores, el de estar ya convencidos. De este modo, en un último análisis, el parlamento actual realiza al pie de la letra la metáfora espacial del “Foro” romano y de la “Cámara”: el vacío en la arquitectura urbanística hecho para lavar los trapos sucios de la República. Un agujero, con la ciudad alrededor. Un “vano”, con el palacio alrededor. Llenarlo con algo trágicamente eficaz se ha vuelto cada vez más improbable.

El “lugar en que se habla” debería ser el lugar de la “Toma de la palabra”. Tomar la palabra del mismo modo que se conquista la ciudad, si como dice Hillman “política es la prosecución de la guerra con otros medios”; tomar la palabra del mismo modo que se conquista la mente del adversario, si como dice Arendt la esencia de la política es la capacidad de cambiar el curso de los acontecimientos a través del discurso, y si la política de los orígenes se basaba principalmente en el prestigio del decir. En un cierto sentido la política era verdadera solo y exclusivamente cuando los políticos se preparaban como verdaderos actores. Y se ha vuelto falsa en el momento en que, con la presunta verdad y sinceridad democrática del drama como cómplice, los políticos comenzaron a comportarse como falsos espectadores, y como actores aficionados. Y por lo demás, ¿cómo no ser disléxicos cuando los agentes externos son tan ridículamente disparatados respecto a la mísera interfaz del parlamento actual? Sobre todo, ¿por qué soñar que el espectáculo interior es verdadero (o verdaderamente falso), soñar que la ficción es lo bastante eficaz como para transformar la verdad de las cosas, cuando las cosas, ahí fuera, han perdido toda verdad, cuando el status quo se está dando ya a sí mismo, sin excepciones, su propio espectáculo?

En la política actual la función de la palabra es no convencer a nadie mientras las cosas cambian movidas por poderes que no se dicen, y que después de todo no dialogan. Veamos qué sucede si de pronto, a falta de todo poder efectivo, el papel de la palabra vuelve a ser aquel, exquisitamente, originalmente político, de convencer a quien la escucha. Quizá la última playa de la política verdadera se encuentre en esa ausencia total de poder práctico. “Parlamento” trata de ser esa última playa. No ya la versión falsa de un verdadero debate parlamentario, sino la versión verdadera del falso debate vigente. No ya ficción de la política, sino política de la ficción: políticos verdaderos contra los verdaderos políticos; o política verdadera contra toda forma de realpolitik.

¿Teatro de inmersión? Más bien, teatro de emersión.

De todas las cosas que pueden salir de un agujero, la palabra y los recién nacidos (no necesariamente en
este orden) son todavía la mejor opción.

Roberto Fratini, Dramaturgo y Profesor de Teoria de la danza (Institut del Teatre de Barcelona)

 

PRENSA

Pendiente de voto, ¿realmente importa lo que pensamos? por Javi Álvarez

Can a system interface alone engage a theatre audience? by Elena Pérez

 

PROCESOS (DESCRIPCIÓN TÉCNICA DEL SISTEMA DE VOTACIÓN Y VISUALIZACIÓN DE RESULTADOS)

OBJETIVO: PARLAMENTO es un espectáculo que requiere un sistema de votación adaptable a diferentes salas para un máximo de 200 personas. Cada persona ha de poder votar cada una de las propuestas que van apareciendo durante el espectáculo. Los votos pueden ser dos: o no

REQUERIMIENTOS:

  • El sistema ha de ser fiable en contabilizar los votos (1 persona = 1 voto).
  • El sistema tiene que permitir extraer los datos en tiempo real.
  • El sistema tiene que representar los datos en paneles de proyección.
  • El sistema también será susceptible de representar los datos en otros soportes como:
  • Internet (las votaciones serán visibles en red).
  • Soporte papel (las votaciones de cada representación serán impre sas y serán consultables en funciones posteriores).
  • A través de los altavoces y los focos del teatro (la visualización de las votaciones podrá programarse en soportes no    convencionales como sonido o luz.
  • El sistema tiene que poder guardar todos los resultados de las votaciones
    para su posterior visualización o cálculos.

FASES DE DESARROLLO

FASE 1 / ESTUDIO DE TECNOLOGÍAS DISPONIBLES: Búsqueda de sistemas de votación: desde DIY hasta soluciones comerciales, desde sistemas por ondas de radio hasta dispositivos wireless. Los puntos críticos de la decisión son, por orden de importancia:

  • precio de los equipos.
  • fiabilidad del sistema y garantías.
  • facilidad de extracción de resultados.

FASE 2 / ELECCIÓ Y ADAPTACIÓN DE LAS TECNOLOGÍAS: Análisis detallado de las tecnologías escogidas y del proceso de montaje del kit de votación y visualización, así como adaptación de las tecnologías que aporta la compañía a los sistemas de luces y sonido más habituales en los teatros. Tareas:

  • Decidir el sistema de votación.
  • Hacer el pedido del sistema de votación o el material necesario para fabricar el sistema de votación.
  • Preparar la máquina para la gestión de datos y las visualizaciones.
  • Sincronizar la tecnología de gestión de datos con los sistemas de luces y audio del teatro.

FASE 3 / TEST DEL SISTEMA DE VOTACIÓN:

  • Pruebas en espacios de dimensiones similares a las de los teatros.
  • Hacer votaciones reales con 200 votos simultáneos para llegar a  determinar los tiempos necesarios para el procesamiento de cada votación.
  • Comprobar la fiabilidad y funcionamiento del sistema de radio.
  • Comprobar el acceso a los resultados y definir el protocolo de votación para los directos.

FASE 4 / EXTRACCIÓN DE DATOS Y CONSTRUCCIÓN DEL MÓDULO DE ALMACENAMIENTO Y ACCESO A LOS DATOS ( BASE DE DATOS Y API):

  • Hacer la base de datos.
  • Escribir la API para acceder con objetos a la base de datos.
  • Escribir los scripts de inyección de datos provenientes de la votación.
  • Comprobar in/output de datos

FASE 5 / VISUALIZACIÓN DE DATOS: Definir el tipo de datos que se van a representar.

  • Escribir la visualización para la configuración específica de la platea del teatro donde se estrena el espectáculo (CDN).
  • Hacer y documentar un sistema para adaptar el panel de votación a  otras plateas.
  • Mapear la disposición de los mandos en la platea para tener un  control individualizado de las votaciones y los votantes. Eso ha de permitir dar a cada espectador un perfil de sus votaciones y recolocarlo en la platea en función de su color político.
  • Hacer accesibles los resultados y las visualizaciones en internet.
  • Publicar en Twitter (otros…?) los resultados de las votaciones en tiempo real de manera automatizada (?).
  • Maquetar una visualización sobre papel de los datos recogidos. Cada función dejará un rastro de lo sucedido consultable online y en el hall del teatro.

FASE 6 / OTRAS VISUALIZACIONES: Salidas que encienden las luces del teatro (1 persona = 1 voto = 1 foco); votaciones que al llegar a un resultado determinado (p.e. >50% de votos afirmativos) modifican la iluminación de la sala; cerrar el micrófono de  alguna intervención cuando se llega a un % de votos que dicen NO, etc.

  • Permitir el acceso a la tecnología dmx con los datos recogidos en  cada votación.
  • Comprobar programas existentes de control de imágenes en tiempo real (modul8) y adaptar nuestra tecnología.